Posteado por: elhogarcristiano | 7 diciembre 2012

Aprendiendo a ver lo invisible 2

Para aprender a ver lo invisible, tenemos que comenzar por acudir a la Palabra de Dios. Tenemos que ser como los judíos de Berea (Hechos 17:11) que recibieron las buenas noticias del Evangelio, escudriñando cada día las Escrituras, para comprobar si lo que Pablo y Silas les enseñaban en verdad era así.

Os animo a que leáis detenidamente los capítulos  3, 4, 5 y 6 de la 2ª carta de Pablo a los Corintios. Vais a descubrir cosas muy relevantes para vuestra vida personal y para entender el comportamiento de otros.

–> ¿Cuál es el mayor objetivo al que puede aspirar un ser humano?: Volver al Plan original de Dios. Es decir, pasar la vida eterna con Dios!. (Juan 17:3 “Esta es la vida eterna que te conozcan a ti”). La muerte es un accidente. El hombre no fue creado para morir sino para disfrutar por la eternidad con Dios.

Toma tu Biblia y busca la respuesta a estas preguntas:

  • Si pudiéramos entrevistarnos hoy con el apóstol Pablo y preguntarle ¿cuál es la clave para llegar a ser buenos cristianos, fieles y constantes en la Obra de Dios?, probablemente su respuesta sería 2 Cor 4:18. Debemos mirar las cosas que no se ven, pues son eternas. Uno de los problemas con la iglesia de Corinto era su excesiva atención a las cosas terrenales y temporales. Menos mal que a nosotros no nos pasa!, verdad?.
  •  ¿Cómo profetiza Isaías que juzgará y decidirá el Mesías?. Veamos un ejemplo: Isaías 11:3 “Él se deleitará en el temor del Señor; no juzgará según las apariencias, ni decidirá por lo que oiga decir”  (NVI). Dios le da mucha importancia a que aprendamos a creer y ver las cosas que no se ven.
  • Veamos otro ejemplo: Cuando Samuel buscaba al ungido del Señor para hacerlo rey, Dios le habla y ¿qué le dice?. 1Sam 16:7 “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón´ Dios le dice a Samuel que él mismo debería aprender a buscar y ver las cosas que no se ven.
  • Y como Samuel, nosotros también debemos aprender a ver lo que no se ve. ¿Cómo nos enseña la Biblia que debemos caminar los cristianos?: (2 Cor 5:7) No por vista sino por fe.
  • La mejor definición de fe está en Heb 11:1 es “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. La fe es un don (regalo) de Dios. ¿Cómo puedo tener fe?: Busca en Rom 10:17. “Así que la fe proviene del oír, y el oír proviene de la palabra de Dios” (versión RV Contemporánea). La Palabra de Dios produce fe (oir, conocer, entender la Palabra). No hay nada que más te enganche que una revelación de Dios a través de Su Palabra.
  • La fe es lo que nos hace a nosotros ver las cosas que otros no pueden ver.
  • ¿En qué se diferencian los hijos de Dios del resto de las personas en el mundo? ( Rom 8:14 “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios”). El razonamiento y la capacidad humana son insuficientes. Dios va mucho más allá de lo que nuestros ojos pueden ver. Por eso Dios nos dio su Palabra (la Biblia) y envió su Espíritu Santo a morar en nosotros, para guiarnos a toda la verdad y revelarnos Su Voluntad.
  • Gen 3:7-11 ¿ Cuál fue la reacción de Adán y Eva en el huerto del Edén, después de comer del árbol prohibido?. Cubrirse y esconderse. ¿De qué tuvieron miedo?. De la voz de Dios, de aparecer desnudos delante de Dios. Adán y Eva, antes de la caída, señoreaban la tierra,  no estaban dominados por lo que veían y escuchaban. Caminaban por fe. Su corazón era puro, no conocían el mal, no sabían lo que era el miedo. Estaban tan confiados en Dios que caminaban y veían con los ojos del corazón. Mientras tuvieron temor de Dios (ppio. de la sabiduría) sus ojos físicos no estaban abiertos al mal. Se sentían seguros porque en todo confiaban y dependían de Dios. Sus sentidos estaban sometidos a su fe y su conocimiento de Dios. Desde que Dios los creó siempre habían estado desnudos, pero cuando la serpiente les sedujo, dudaron de Dios y traicionando su relación de confianza con Dios, dejaron de creer en Él y comieron del árbol de la vida. Una vez abrieron la puerta de la tentación, engañados por el diablo, sus sentidos fueron abiertos. El diablo abrió sus ojos físicos para que aprendieran a ver el mal, pero también los cegó espiritualmente, pues dejaron de ver con el corazón.
  • ¿Por qué algunos no pueden ver lo que nosotros vemos?. 2 Cor 4:3-4 ¿Quién cegó el entendimiento de los incrédulos?. El dios de este siglo, esto es, el diablo.
  • En Mt. 13:14-15 Jesús, citando al profeta Isaías, nos revela por qué la gente no podían ver. ¿Cuál era el problema, estaban todos para el oftalmólogo?. “De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis…” El problema de esta gente no estaba en sus órganos externos o sentidos, sino en sus corazones: “Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado” . Sólo cuando el corazón está sano, la mente puede entender, los oídos oír y los ojos ver. Todo esto, por supuesto, dicho con respecto a la verdad.
  • Nos enseña el Evangelio de Juan que Jesús “a lo suyo vino pero los suyos no le recibieron”. ¿Por qué la mayoría de los judíos no vieron lo evidente, que Jesús era el Mesías?. ¿Por qué no creyeron a pesar de ver los milagros tan grandes que hizo?. Busquemos la respuesta en 2 Cor 3:11-18. El pueblo de Israel estaba ciego. Entonces, y aún hoy, cuando leen el Antiguo Testamento, no ven a Cristo porque tienen un “velo” sobre su corazón.  Algunos judíos creyeron y se convirtieron, pero los demás prefirieron sus “reglas” y legalismo, a la verdad de Cristo. Porque siempre es más cómodo. Dime qué tengo que cumplir que ya yo me arreglo. ¡Esta fue la aproximación del joven rico!. Pero Dios no está interesado en lo que podamos hacer, sino en lo que somos. Tu dios es el dinero: Da todo a los pobres!. Jesús no fue tras el joven rico… En el Evangelio no hay cuesta de Enero, ni negociación, ni rebajas!. Entrar al cielo es un regalo, es gratis para todo el que recibe a Cristo, pero fue muy caro conseguirlo!. Dios no quiere una parte de nosotros, lo quiere todo!. Así como Él se dio por completo a nosotros!.
  • El velo en el corazón de los escribas y fariseos les impidió ver lo invisible. No vieron en Jesús al Mesías, por la soberbia de su conocimiento. Por eso, se perdieron en el legalismo y en la letra, y desechando al Espíritu, dieron la espalda al mismo autor de la vida. Los judíos no vieron a Jesús cuando entró al estanque de Betesda, porque el velo sobre sus ojos les hacía buscar sanidad en el mover de las aguas. Tampoco le vió el joven rico porque el velo le impidió ver en Jesús a nuestro único proveedor, el que nos devuelve con creces y multiplicado todo lo que le entregamos a Él.
  • ¿Con qué identifica el velo el autor de Hebreos 10:19-20? “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,  por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne”. Identifica el velo con  la carne de Jesús que fue crucificada llevando todos los pecados del mundo y debía morir para darnos franco acceso a la Presencia de Dios.
  • Por tanto, nuestra carne es un velo que impide discernir y ver las cosas de Dios. Y debe ser crucificada con Cristo. Por eso, dice la Escritura: “Sin Santidad nadie verá al Señor”. De manera que existe un velo que debemos quitar, “LA CARNE” en el sentido espiritual, pero también en el sentido literal será quitado, Hebreos 12:14 “Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. 14Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 16no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. 17Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas”.
  • El velo de nuestra carne hace que nos fijemos en lo negativo, en lugar de reconocer la misericordia y la gracia de Dios en Su obra. El velo nos impide ver la viga de nuestro ojo, pero tiene vista de lince para ver la paja del ojo ajeno. La carne es una caja de cartón y un altavoz que encumbra y endiosa el EGO, desplazando del trono de nuestra vida a Cristo. De ahí que el que es sabio en su propia opinión se gloría en si mismo. La exaltación del EGO tiene múltiples manifestaciones como: el orgullo, la falta de perdón, la exageración o distorsión de la realidad, etc. Todo ello es idolatría porque endiosa y da gloria al EGO, en lugar de darla a Dios.
Posteado por: elhogarcristiano | 7 diciembre 2012

Aprendiendo a ver lo invisible

2 Corintios 4:18 “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”

La clave de la conversión de muchos (sin duda, la mía) fue la revelación de Dios a través de Su Palabra. Tenemos el más valioso legado que jamás ha sido dejado a los hombres: La Palabra de Dios, la Biblia. En ella se encuentran los secretos mejor guardados, las respuestas a nuestras preguntas, los mejores consejos, la dirección adecuada en cada momento para nuestra vida y la solución a todos nuestros problemas.

Hay un pasaje bíblico muy interesante, en el que vemos cómo estando en la misma situación, rodeados por el ejército sirio, dos personas reaccionan de modo distinto: Eliseo y su criado, hasta que Dios abre los ojos del criado. Lee 2 Reyes 6:8-23

Muchos se preguntan: ¿Cómo puedo encontrar la verdad?. ¿Cómo sé que religión es la correcta?. ¿Qué iglesia es la correcta?. ¿Qué predicador tiene razón?. Y la respuesta es … Lee la Biblia! Cree en la Biblia! Confía en la Biblia!. Porque la biblia es la Palabra de Dios.  Dice el periodista César Vidal: “Hace más de tres décadas, yo me convertí leyendo la Biblia – más concretamente el Nuevo Testamento en griego – y puedo dar testimonio personal del poder de la Palabra de Dios.”

Si nos quedamos en la superficie de las cosas, nos perdemos todo.  Jesús dijo (Juan 5:39) “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”.

Posteado por: elhogarcristiano | 22 mayo 2012

Resumen 2011

Qué fácil es complicarse la vida y arruinar la propia y la de los demás. Todos conocemos algún ejemplo, ¿verdad que sí?. Las noticias de cada día también lo prueban. Cuando leemos o escuchamos de tantas personas que de forma irreflexiva toman decisiones precipitadas, y reaccionan violentamente por el fogonazo del momento, y dejandose llevar por su ego herido o el dolor de su corazón, llegan a cometer actos homicidas contra sus seres más queridos. O aquellos que atentan contra su propio hogar. Aquél que estuvieron construyendo durante años con el amor de su juventud y de repente se ciegan con el espejismo de una relación carnal que promete ofrecerles más de lo que poseen en la actualidad, y rompen una relación de años, sin considerar el daño que van a causar, a la familia, a los hijos en particular y a sí mismos. Y en general, cuando viene algo de cordura a su corazón, se lamentan, porque quizás ya sea demasiado tarde para poderlo arreglar.

 

¿Cuál es el origen de todo esto?. Sin duda, la raíz de estas relaciones rotas y de estos hechos tan dramáticos es el desamor, o dicho de otro modo, la ausencia de amor que es lo mismo que decir, la ausencia de Dios en el corazón de una persona. Cuando anteponemos otras cosas, nuestros propios intereses o nuestro ego, por encima de Dios, cuando tomamos decisiones sin contar con Dios, cuando decidimos vivir la vida de espaldas a Dios, en ese mismo momento, estamos poniendo el dedo en el gatillo del arma que desencadena el odio (ausencia de amor) y la violencia que terminan dando el fruto amargo de unos actos descerebrados como los que oimos en las noticias cada día. Qué triste es la vida sin Dios y qué dramatico es su final. El hombre sin temor de Dios tiende de forma natural a su autodestrucción.

 

Jesús dijo: “Separados de mí nada podéis hacer” y “Por sus frutos los conoceréis”.

 

Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza, para vivir y relacionarse con él, con inteligencia y capacidad de decisión, y también cada uno tendremos que comparecer delante del trono de Dios y seremos juzgados por nuestras obras, según la ley de Dios. Pero Dios el Padre, entendiendo la fragilidad del carácter humano y nuestra incapacidad para obedecer y guardar sus mandamientos, envió a Su hijo Jesucristo, quien cumplió en su vida todos los mandamientos de Dios y siendo inocente, pagó la pena que nos iba a ser impuesta por nuestro incumplimiento a la ley de Dios. Esa pena era la muerte. Por eso dijo Juan el Bautista: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29).

 

Y tomando Jesús nuestros pecados sobre sí mismo, puso su vida a cambio de la nuestra, muriendo en una cruz. Nuestra culpa fue sobre Él y con su muerte ya fue pagada. Jesús mismo dijo “Consumado es”, haciendo alusión al cumplimiento de la obra redentora que vino a cumplir a la tierra. Por eso dice la Escritura en Isaías 53:3-12 “3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. 4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. 7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. 9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. 10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. 11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. 12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores”.

 

Cristo es nuestro ejemplo, ejemplo de una vida sin mancha; es en la cruz, y solamente allí, donde El toma el pecado sobre Sí, y experimenta la muerte física. Sin embargo, tal y como Él anunció a sus discípulos que resucitaría al tercer día, así mismo se cumplió. Cristo ha vuelto a la vida, y el pecado ha sido reducido a la nada por la muerte, de modo que ella efectivamente quita el pecado. Dejando la vida el pecado es anulado. El tercer dia, Cristo salió victorioso de la tumba, con el poder de su vida imperecedera, según su palabra: “Pongo mi vida, para volverla a tomar.” (Juan 10:17). Y sabemos por las Escrituras y el testimonio de los historiadores de la época, que después de su resurrección, Jesucrito se presentó vivo a más de cuatrocientas personas durante cuarenta días.

 

Jesús cargó nuestra culpa sobre Él y con su muerte pagó nuestra deuda. Y Su inocencia ha sido transferida a todos los que creen en Él y le han recibido como su Señor y Salvador. Así que nosotros estamos libres de culpa y ya no tendremos que pagar por nuestra desobediencia a la ley de Dios. Y después de esta vida, disfrutaremos en paz con Dios, en esa vida que hay después de esta vida, y viviremos con Dios por toda la eternidad.

 

Jesús vive. Él puede escucharte cuando le hablas.

Ven a Jesús, acércate a Él con sinceridad y ábrele tu corazón. Cuéntale todo lo que te preocupa, tus luchas, tus cargas, lo que no entiendes. Prepárate y se dócil para dejarle obrar en tu vida. Sin duda, experimentarás un cambio profundo y una transformación en tu vida. Él cambiará tu tristeza y tu lamento en gozo.

 

www.elhogarcristiano.org

 

Posteado por: elhogarcristiano | 17 febrero 2012

Construye puentes, no muros

Posteado por: elhogarcristiano | 17 febrero 2012

Conocer a Dios personalmente

Conociendo a Dios personalmente

¿Qué se necesita para empezar una relación con Dios?
¿Esperar a que caiga un rayo? ¿Dedicarse abnegadamente a hacer obras religiosas? ¿Intentar ser mejor persona para que Dios te acepte? Nada de esto. Dios ha dejado muy claro en la Biblia como podemos llegar a conocerle. Este texto explica como puedes empezar una relación personal con Dios, desde este mismo momento…

Principio nº 1: Dios te ama y te ofrece un plan maravilloso para tu vida.Dios te ha creado. No sólo eso: te ama tanto que quiere que pases la eternidad con Él. Jesús dijo: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo único para que todo aquél que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).Jesús vino para que cada uno pudiese conocer a Dios de una manera personal. Sólo Jesús puede dar significado y propósito a la vida.

¿Qué nos impide conocer a Dios?

Principio nº 2: Todos somos pecadores y estamos separados de Dios. Por tanto no podemos conocer y experimentar el amor de Dios y el plan que él tiene para nuestra vida.Necesitamos a Jesús, esa es la cuestión. La Biblia dice: “Todos hemos pecado y por eso estamos lejos de Dios” (Romanos 3:23). Aunque la intención de Dios es que tengamos una relación con él, nosotros por naturaleza intentamos hacer las cosas a nuestra manera.En el fondo nuestra actitud hacia Dios puede ser de rebelión abierta o de pasiva indiferencia, pero ambas actitudes son evidencias de lo que la Biblia llama pecado. La Biblia nos dice que “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino” (Isaías 53:6).

El resultado del pecado en nuestras vidas es muerte -la separación espiritual de Dios (Romanos 6:23). Aunque intentemos llegar a Dios a través de nuestro propio esfuerzo, sólo podemos fracasar.

Este diagrama nos muestra la brecha que existe entre nosotros y Dios. Las flechas ilustran que podemos intentar llegar a Dios por nuestros propios medios. Podemos intentar hacer cosas buenas, o ganar la aceptación de Dios a través de una vida buena o una filosofía moral. Pero nuestro propio esfuerzo es insuficiente para cubrir nuestro pecado.

¿Cómo podemos atravesar esta brecha?

Principio nº 3: Jesucristo es la única provisión de Dios por nuestro pecado. A través suyo podemos conocer y experimentar el amor de Dios y su plan para nuestra vida.Jesucristo es la única solución que Dios ha dado para el problema de la imperfección y el mal humanos. Gracias a la muerte de Jesús en la cruz, nuestro pecado no tiene por que separarnos de Dios por mas tiempo. Jesús pagó el precio de nuestro pecado con su sufrimiento y muerte en la cruz, y con ello tendió un puente entre nosotros y Dios. “Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios” (1ª Pedro 3:18).En vez de intentar alcanzar a Dios, simplemente tenemos que confesar nuestra maldad y aceptar a Jesús y su sacrificio como el camino hacia Dios. “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, JESÚS dijo. “Nadie llega al Padre sino por mí” (Juan 14:6). También dijo “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás” (Juan 11:25-26).

Pero Jesús no tan sólo murió por nuestros pecados, sino que resucitó (1ª Corintios 15:3-6). Al hacerlo demostró, mas allá de cualquier duda, que verdaderamente puede prometer vida eterna -que es el Hijo de Dios y el único medio por el cual podemos conocer a Dios. Él dijo: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo único para que todo aquél que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Pero no basta tan sólo conocer los planes y el propósito de Dios. Tenemos que aceptar conscientemente a Jesucristo como el pago por nuestros pecados y darle la bienvenida a nuestras vidas.

Estas tres verdades no bastan…

Principio nº 4: debemos aceptar individualmente a Jesús como Salvador y Señor; entonces podremos conocer y experimentar el amor de Dios y su plan para nuestra vida.La Biblia dice: “Pero a todos los que han creído en Él y le han aceptado, a estos les da el derecho de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12).Aceptamos a Jesús por fe. La Biblia dice: “porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).

Aceptar a Jesús significa creer que Él es el Hijo de Dios, lo que Él afirmó ser, y después invitarle a guiar y dirigir nuestra vida y hacer de nosotros una nueva persona (Juan 3:1-8).

Jesús dijo: “Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

¿Cómo vas a responder tú a la invitación de Dios? ¿Qué vas a hacer con las afirmaciones de Jesús?

Considera estos dos círculos.

Vida dirigida por el ego
El ego está en el trono Jesús está fuera de tu vida

Los intereses están controlados por uno mismo, con frecuencia resultando en frustración

Vida dirigida por Jésus
Jesús está en tu vida, en el trono El ego cede ante Jesús

Los intereses están controlados por Jesús, lo que resulta en armonía con Dios

¿Cuál de los dos círculos representa mejor tu vida?

¿Cuál de los dos preferirías que la representara?

Comienza una relación con Jesús

Puedes recibir a cristo ahora mismo. Recuerda lo que Jesús dice “Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). ¿Te gustaría responder a su invitación? Aquí tienes cómo.No importa que uses al pie de la letra estas palabras para entregarte a Dios. Él conoce las intenciones del corazón. Si no estás seguro de como decírselo, este texto puede ayudarte:

“Quiero conocerte, Jesús. Quiero que entres en mi vida. Gracias por morir en la cruz por mis pecados para poder ser aceptado por ti. Solamente tú puedes darme la fuerza para cambiar y llegar a ser la persona que tú quieres que sea. Gracias por perdonarme y por darme vida eterna con Dios. Te entrego mi vida. Haz con ella lo que desees. Amén.”

Si le has pedido sinceramente a Jesús que entre en tu vida, entonces Él ha entrado, como ha prometido. Acabas de empezar una relación con Dios.

A continuación te espera un viaje de toda una vida, de cambio y crecimiento, a medida que conoces mejor a Dios a través de la lectura de la Biblia, de la oración y de la interacción con otros cristianos.

Acabo de pedirle a Jesús que entre en mi vida (información de ayuda a continuación)…

 

Quizá quiera pedírselo, pero antes me gustaría tener más respuestas…

Posteado por: elhogarcristiano | 25 enero 2012

Libros de Rodolfo Loyola – Ultimas existencias

Ya están disponibles las últimas existencias de libros de Rodolfo Loyola:

- Pie y Ala

- Primavera interior

- Carne para el espíritu

- Manantial en la ciudad

Estos libros pueden adquirirse a un precio muy especial en:

Librería Emanuel Calle Real de Arganda, 48 – 28031 Madrid (Metro Villa de Vallecas – L1 ) Telf/Fax. 91 331 5565

Posteado por: elhogarcristiano | 25 enero 2012

Libros de Rodolfo Loyola – Disponibles las últimas existencias

Ya están disponibles las últimas existencias de libros de Rodolfo Loyola:

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Posteado por: elhogarcristiano | 26 diciembre 2011

LA NAVIDAD NOS HABLA HOY

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

MENSAJE DE NAVIDAD – 25 Diciembre 2011

LA NAVIDAD NOS HABLA HOY

– La Navidad, nos habla del final de un año. Un año en que hicimos planes y propósitos. Muchas cosas pueden suceder en un año. Podemos tener un hijo, hacer muchos viajes, acabar la carrera universitaria, experimentar una gran pérdida, sufrir un accidente, sanar de una grave enfermedad, cambiar de casa, cambiar de trabajo, ganar un amigo,…

– El poeta sevillano Gustavo Adolfo Becquer haciendo referencia a la brevedad de la vida, dijo: “Al brillar un relámpago nacemos, y aún dura su fulgor cuando morimos. ¡Tan corto es el vivir!.” Bequer murió a los 34 años.

– La cantautora chilena Violeta Parra, considerada por muchos como la fundadora de la música popular chilena, y autora de la famosa canción “Gracias a la vida que me ha dado tanto”, que es todo un himno a la vida, acabó con la suya, a los 49 años el 5 febrero 1967, siendo famosa y después de numerosas giras por todo el mundo. ¡Qué contradicción!.

– Tratando de describir la vida y sus dificultades, el escritor uruguayo Constancio Vigil dijo: “El año tiene 365 angustias, el día 24 desencantos y la hora 60 inquietudes”. Pero el apóstol Pablo, después de su encuentro con Cristo y conversión, escribiría: “Estamos atribulados pero no angustiados. En pruebas pero no amargados”.

– La Navidad es tiempo de hacer balance y comprobar qué hemos logrado. Cuando piensas en qué has conseguido, ¿qué viene a tu mente?… ¿Cuántos amigos ganaste en este año?. ¿A cuantas personas tendiste la mano?. ¿A cuántos abriste tu corazón?. ¿Con cuántos heridos por la vida te sentaste para escuchar y atender?. ¿Crees que lograste los objetivos que te habías propuesto al principio de este año?.

– Jesús dijo: “Haced tesoro allí arriba en los cielos”. ¿Sabes qué es lo realmente importante?: No tanto lo que has hecho en este año, sino en lo que te has convertido. No lo que fuiste capaz de hacer, sino QUIEN ERES. No te preguntes “¿qué he hecho?”, pregúntate: “¿Quién soy?”. Sólo Dios nos da verdadera IDENTIDAD. Sólo Dios es capaz de sacar de lo mejor que hay en nosotros. El mejor “YO” de todos los posibles, es aquél que camina con Dios, que busca cada día Su rostro en oración, aquél que se somete a Su voluntad y la acepta sin replicar, el que es capaz de hacer a un lado todo lo demás, lo urgente y lo importante, para postrarse delante de Él y escuhar Su voz. Aquél que ha aprendido lo imprescindible de pasar tiempo con el Dios Creador del Universo, el que nos formó con Sus manos, para dejar que Él ajuste las piezas de nuestra alma, y ponga orden en nuestros pensamientos y en nuestros sentimientos. ¡Cuánto bien nos hace descansar de todas nuestras obras para descansar en Él, para deleitarnos en Él y gozarnos con Él.

– ¿Has sufrido pérdida este año?. ¿Perdiste algún familiar querido?. ¿Perdiste algo muy valioso para ti?. Déjame decirte que si has perdido algo este año para ganarle a Él, entonces, eso no fue pérdida sino ganancia!. Piensa con sinceridad, por un momento, si en este año te has acercado más en tu relación con Dios. Si ya has conseguido aprender a depender más de Él y menos de ti. Piensa si en este año has conseguido por fin, subir a diario por la escalera celestial y has elevado a Dios tu alma en oración. Piensa cuántos buenos ratos has disfrutado en Su lugar santísimo, abriéndole tu corazón y dejándole que Él te consuele y sane tus heridas. Si aún no lo has conseguido, te invito a que tomes una decisión hoy. Dios tiene un sueño para la humanidad y quiere que tú formes parte activa de ese sueño. Dios hizo un “casting”, y de todos los posibles que Él podía hacer creado, Dios te eligió a ti, para darte la vida, a fin de que lleves a cabo el plan y la obra que Él te ha encomendado. Dios cuenta contigo!. Por tanto, deja a un lado los impedimentos y lo que te distrae y acércate a Cristo, como Él se ha acercado a ti.

– La Navidad nos habla de Luz en medio de las tinieblas. Es tierno recordar el nacimiento del bebé Jesús. Pero no perdamos de vista su significado. “El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Según las Escrituras, Él vino a su pueblo, el pueblo judío, pero fue rechazado por ellos. La luz del mundo, Cristo Jesús, vino, no como todos lo esperaban, sino con la sencillez y humildad de aquél niño de Belén. Y dice la Biblia que: “A todos los que le recibieron, a los que creen en Su Nombre les ha dado el poder de ser hechos hijos de Dios”.  Si tú le recibes hoy, la luz de Cristo vendrá a ti y serás una nueva criatura. Las cosas viejas habrán pasado y todas serán hechas nuevas. Habrás pasado de muerte a vida, de las tinieblas a Su Luz admirable.

– La Navidad nos habla de Esperanza. Esperanza para un mundo sin valores. Esperanza para nuestra sociedad en crisis por la ambición y el egoísmo de unos pocos. Esperanza para ti que estás lleno de temores y miedos. Me habla de confianza en medio del desierto. Frente a las condiciones más adversas de la vida, la Navidad me habla de Paz.

– La Navidad nos habla de Sanidad, de Restauración y de Vida. De reconciliación y de amistad, en lugar de relaciones rotas. De perdón y de oraciones contestadas. Dios dice: “Clama a mí y Yo te responderé”. Porque cada vez que tú elevas una oración a Dios, te aseguro que esa oración es escuchada por Él, pero sin miedo a equivocarme, puedo decirte también que esa oración es respondida por Él, aunque no puedas verlo ahora o no entiendas la respuesta. Dios es fiel!.

– La Navidad nos habla de un Amor tierno y dulce como no hay otro, frente al hielo de los corazones altivos y orgullosos. Nos habla de una obra sobrenatural, de la obediencia en medio de los padecimientos y de la fidelidad hasta la muerte. Y el mejor ejemplo es Cristo. Sabiendo que “a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan para bien”.

– La Navidad nos habla de que la iglesia es una idea de Dios, y que se ha de parecer más a una verdadera familia, a una casa llena de corazones agradecidos y confiados, y a un hospital donde las vidas son restauradas y cambiadas, que a una casa fría y llena de oro y misterio. La iglesia no son catedrales ni edificios suntuosos. No son ritos, ni dogmas, ni obligaciones o cargas iventadas o impuestas por los hombres. La iglesia de Dios son corazones, personas rendidas en obediencia a Cristo. Un verdadero hogar donde encontrarás calor, refugio y sanidad para tus heridas emocionales y del alma. Quizás has sido golpeado por algunos que se llaman “iglesia”, pero no lo son. Hay sanidad para ti.  Sólo tienes que acercarte con sinceridad a Dios. Te aseguro que Él te tomará de la mano, te acercará y te llevará a esos que son su verdadera familia y te presentará Su iglesia, para que siendo restaurado, tomes tu lugar y disfrutes también de Él.

– La Navidad nos habla de Libertad, Salvación y Vida eterna. De cadenas rotas, de corazones transformados, de sendas que antes estaban torcidas y la mano de Dios ha enderezado. Nos habla del Plan de Dios, de las calles de oro celestiales, en lugar de caminos estrechos y pedregales escarpados de esta tierra. La Navidad nos habla de una canción nueva, de gozo y de risa, en lugar de dolor, enfermedad y llanto.

– La Navidad nos habla de la victoria de Cristo sobre la muerte, de milagros, como la resurrección de Lázaro o como la transformación del corazón del apóstol Pablo, en otro tiempo fariseo y defensor a ultranza y espada contra los cristianos. Si le abres la puerta de tu corazón, te aseguro, Cristo cambiará también tu corazón.

– La Navidad nos habla de nacimiento. Cada segundo nacen 5 personas y mueren dos. En este año 2011 la población mundial pasará el umbral de los 7.000 millones de personas. Cuando uno nace, le ponen un nombre, lo inscriben en un libro y esa persona responderá toda su vida por ese nombre. Cuando se nace de nuevo, ese nacer del agua y del Espíritu que enseñó Jesús a Nicodemo, se nos pone un nombre que sólo Dios conoce, se nos inscribe en el Libro de la Vida y por ese nombre responderemos delante del tribunal de Cristo, cuando partamos de este mundo a su Presencia, en esa vida después de la vida. En esta noche de Navidad, con plena confianza y con toda sinceridad, dile a Jesús como dijo Saulo de Tarso en su encuentro con Cristo en el camino de Damasco: ¿Señor qué quieres que haga?.

– La Navidad nos habla de buenas noticias, de bendición. El nacimiento de un hijo es una bendición para el hogar. Hay parejas que están buscando ser padres con verdadero anhelo y aún no lo han conseguido. Aquí en la congregación ya hemos orado por varios matrimonios y el Señor ha respondido. Han llegado los bebés, otras ya que daron embarazadas y esperan pronto ser mamás. ¡Qué ilusión!. ¿Acaso no dijo Dios: “Clama a mí y yo te responderé”?. ¿Has clamado ya a Él?. ¿Qué estás dispuesta a darle a Dios por la bendición de un hijo?, ¿tu propia vida?, ¿la vida de tu hijo, como nos cuenta la Biblia que hizo Ana?. Ciertamente, todo lo que entregamos a Dios, Él nos lo devuelve multiplicado. ¿Has presentado ya tus hijos a Dios?, ¿los has consagrado a Él, como hicieron María y José con Jesús?…

– La Navidad nos habla de ser padres, de preparar el hogar para llegada del bebé. Los matrimonios que van a ser padres, con mucho tiempo, preparan la casa y el ajuar para recibir al nuevo bebé. Pero a Jesús no le esperaba nadie. No hubo preparativos. En aquella noche fría, la Luz del mundo venía a esta tierra, pero  José y María no encontraron habitación en ninguna posada y terminaron en un humilde establo. ¿Qué lugar le vas a dar a Dios?, ¿el establo de tu vida o la posada entera de tu corazón?. ¿Si de verdad, le dejas entrar, el pondrá en orden todas las habitaciones de tu vida?.

– Oremos para que parafraseando a Constancio Vigil podamos decir: “ El año tiene 365 bendiciones, el día 24 oportunidades y la hora 60 acciones de gracias”.

– Si con sinceridad le dices SI a Cristo, entonces hoy te podremos decir con todo el corazón: ¡Enhorabuena, Año nuevo, Vida nueva!. Bienvenido a la familia de Dios. ¡Feliz Navidad!.

JCM

 

Posteado por: elhogarcristiano | 10 diciembre 2011

MI ESPERANZA – Una invitación para tí en esta Navidad

 

 

Con motivo de la Navidad, queremos hacerte una invitación especial y original.

Te invitamos a que veas en la tele la serie “Mi Esperanza”.

Mi Esperanza es una serie de tres programas televisivos que se emitirán por Intereconomía Televisión los días 15, 16 y 17 de diciembre a las 9:30pm, en los que varias personas, entre ellas algunas muy conocidas (Juan Luis Guerra, Kaká, etc) explicarán de forma cercana, el secreto que les ha permitido superar grandes dificultades y problemas en su vida. Estos consejos te ayudarán también a ti a superar los tuyos. ¡No te lo pierdas!.

Puedes verlo tranquilamente sentado en el sofá de tu casa, o si lo prefieres, puedes venir a compartir ese tiempo con un grupo de amigos que nos reuniremos en nuestro local y compartiremos un buen rato. Si te decides a venir a visitarnos, nos vemos a las 8pm en C/ Suiza, 7  Alcalá de Henares (Madrid – ESPAÑA).

Te invitamos también a celebrar la Navidad con nosotros los días:

  • 18 de diciembre a las 11 de la mañana.
  • 25 de diciembre a las 6 de la tarde. (Con música, teatro, y algo especial para los niños).

Ven a compartir estos momentos navideños con nosotros.

Un abrazo,

Tus amigos de “El Hogar Cristiano”

www.miesperanza.es

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