Posteado por: elhogarcristiano | 4 junio 2009

REFLEXIONES DE VIDA – EL HOGAR CRISTIANO

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¿Eres feliz?. ¿Te sientes realizado en la vida?. ¿De qué depende tu felicidad?, ¿de ti mismo o de otros?… De manera consciente o inconsciente, todos nos hacemos estas preguntas cada día.

La búsqueda de la completa felicidad y el propósito de vivir ha intrigado a la gente desde tiempos remotos. Eso ocurre porque solemos tomar un punto de partida erróneo: nosotros mismos. Nos hacemos preguntas egoístas como: ¿Qué quiero ser?, ¿Qué debo hacer con mi vida para ser feliz?, ¿Qué sueños y metas debo alcanzar?. En muchos casos, después de obtener grandes logros, nos damos cuenta de que aquello tampoco llenó nuestro corazón.

Enfocarnos en nosotros mismos nunca podrá revelarnos el propósito de nuestra vida. Contrariamente a lo que encontramos en muchos libros conocidos, películas, e incluso en las aulas de enseñanza, no encontrarás el sentido de tu vida buscando en tu interior.

Es muy probable que ya lo hayas intentado, y por tanto, sabes que es verdad. No te has creado a ti mismo, por lo tanto, no puedes responder de tu propia cosecha, para qué fuiste creado.

Sólo Dios puede llenar el corazón del hombre. Dios es tu punto de partida correcto, Él es tu creador. La Palabra de Dios, la Biblia, nos enseña que hemos sido creados para gloria y alabanza de Su nombre. Existes tan solo por Dios y para Dios, y hasta que lo entiendas, tu vida no tendrá nunca, ningún sentido.

Sólo en Dios encontramos sentido a nuestra vida. En Él encontramos nuestro origen, nuestra identidad, nuestro propósito, nuestro significado y nuestro destino. Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida y nadie viene al Padre sino por medio de mí”. Jesús de Nazaret es el único mediador entre Dios y el hombre. Él es el único que puede levantar, limpiar y restaurar nuestra vida. Jesús es el único que puede enderezar nuestras sendas, consolar nuestro corazón, llenarlo de felicidad y sanar nuestras heridas. Fuera de Jesús, cualquier otra ruta termina en un callejón sin salida. Jesucristo es el camino hacia la esperanza, hacia la paz, la salvación y la vida eterna.

He leído obras que me ofrecen distintas formas de descubrir el propósito de mi vida. La mayoría se pueden clasificar como libros de “autoayuda”, porque abordan el tema desde una perspectiva egoísta. Te dicen: Mira en tu interior. Piensa en tus sueños. Define tus valores. Trázate metas. Averigua cuál es tu fuerte. Apunta a la cima y ¡alcánzala!. Cree en ti mismo. Sé disciplinado. Involucra a otros y Nunca te des por vencido.

En ocasiones, estas recomendaciones te llevarán a alcanzar algún éxito. Claro que sí, por lo general, puedes alcanzar una meta, si pones todo tu esfuerzo y todo tu empeño en ello. ¡Pero tener éxito y cumplir el propósito de tu vida son dos temas diferentes!.

Podrías alcanzar todas tus metas y ser un triunfador conforme a los cánones del mundo, y aun así, sentirte vacío, no saber cuál es la razón y el propósito de tu existencia, es decir, el propósito para el cuál Dios te creó.

Dios tiene un plan y un propósito para cada uno de nosotros, que incluye la manera específica y el tiempo perfecto para realizarlo. Mucha de nuestra frustración y miseria viene de no creer eso, o quizás de creerlo, pero seguir insistiendo aún en hacer las cosas a nuestra manera, sin contar con Dios.

Según Isaías 55:8, “los pensamientos de Dios son más altos que nuestros pensamientos, y sus caminos más altos que nuestros caminos”. Puede que tengas un buen plan y estupendos sueños para realizar en tu vida. Pero Dios tiene algo mucho mejor en mente, un plan perfecto y preparado sólo para ti.

Constantemente buscamos la felicidad, aspiramos a lo mejor, queremos que todo suceda de inmediato, confiamos en tener éxito rápido y sin esfuerzo. Pero cuando recibimos un revés, miramos al cielo y nos preguntamos: “¿Por qué, Dios, por qué?”, y “¿Cuándo Dios, Cuándo?”. Son dos preguntas que nos mantienen frustrados y nos impiden disfrutar de la paz. Dios respeta el libre albedrío y no es responsable de nuestras malas decisiones y nuestra mala cabeza.

Cumplir el propósito para tu vida, la razón por la cuál Él te creó y te puso en este mundo, consiste en dejar a un lado tu camino y abrazar el plan de Dios. Sólo cuando te encuentres caminando en la voluntad de Dios, te sentirás plenamente realizado. Muchas veces no entendemos lo que está haciendo Dios. Pero de eso se trata la confianza. Deja que Dios sea Dios, en tu vida. Dale las riendas. Él sabe lo que está haciendo. Él tiene lo mejor para ti.

Dios está aquí tan cierto como el aire que respiro…

Dios te ama, acude a Él. El manantial de Dios está accesible para todos. Él está a la distancia de una oración. Nada ni nadie podrá separarte de su amor.

Jesús te dice: “Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”.

¿Abrirás la puerta de tu corazón a Jesús?.

Toma tu decisión. El que se acerca a Dios no se equivoca.

Visita nuestra web: www.elhogarcristiano.org.  Estamos en C/ Suiza,7  – Alcalá de Henares (Madrid).


Responses

  1. Me gusto la refexion porque enfatiza todo en dios, sigan adelante bendiciones


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