Posteado por: elhogarcristiano | 7 diciembre 2012

Aprendiendo a ver lo invisible 6

Para poder aprender a ver lo invisible, ya hemos hablado que necesitamos sacar agua del pozo y beberla. El pozo es la Biblia, el agua la Palabra de Dios. Estamos aludiendo por tanto a escudriñar la Escritura y aplicarla a nuestra vida (beberla). Hoy daremos un paso más en aquello que es la perfecta voluntad de Dios para nosotros, está en el corazón de Dios y forma parte de su  plan de crecimiento para nosotros, como hijos de Dios:

Bebiendo la Palabra para dar de beber a otros. O “alimentándonos y fortaleciéndonos en la Palabra para dar de comer a otros”. Es decir, Dios se nos da luz y revelación para poder edificar también a otros.

Como cristianos tenemos mucho por descubrir, por conquistar y avanzar. Pero, ¿en qué dirección?.

  • Cuando en una familia ocurre una catástrofe y queda como superviviente sola la madre, de no encontrar motivación, se muere. Pero si le queda solo un hijo, luchará por él. (Poner las esperanzas en aquello que podemos perder. Si mi vida gira en torno a lo que puedo perder à moriré).
  • Necesito entender que Dios quiere que me alimente y me haga fuerte en Él para ayudar a otros. El cristiano es un río, no un estanque. “Yo os haré pescadores de hh”.
  • Si tu encuentro diario con Dios es espontáneo, apasionante, distinto cada día, rico, expectante y como una aventura. No faltarás a tu cita. Pero si es monótono y aburrido, te costará orar. ¿Cuál es la diferencia?. La fe. La actitud con la que te acercas a Dios.
  • Si aún no has descubierto que Dios es la fuente de alegría y de gozo, andarás triste por la vida. Si aún no has descubierto que Dios es la fuente de tu paz, andarás ansioso y preocupado, dándote golpes de pecho.
  • Pero también necesitas enfocar tu vida de oración hacia los demás, intercediendo, rogando al Padre por la necesidad de los que te rodean. Esto te hará fuerte.
  • Igual que necesitas preparar una reunión o presentación con un cliente, necesitas preparar tu día, cada mañana, delante de Dios. Verás las cosas muy distintas.
  • Cuando vienes a Dios, ¿Vienes con prisa?, vienes como un niño malcriado, buscando lo tuyo?, (Señor respóndeme ya!), con quejas?, o con gozo y alabanza?. (Prepárate para llenarte, sumergirte, divertirte, deleitarte en Él). Dios se mueve cuando ve fe, sencillez y humildad en el corazón!.
  • Si como cristiano, aún no has descubierto que Dios quiere levantarte y usarte para dar de comer a otros, no harás nada para prepararte. ¿Sabías que el discipulado forma parte del plan de Dios para ti?. Y si lo sabes, ¿está avanzando algo en esa dirección?. 2 Tim 2:15 “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. Y este es el principio del Discipulado: Prepararte como obrero aprobado para formar a otros!.
  • DISCIPLINA: En la vida hay muchas cosas que no nos gustan, pero no tenemos más remedio que hacerlas. A nadie le gustan las obligaciones. Tener que madrugar para ir al trabajo y que haya discordia, discusiones, problemas, etc… Hay órdenes del jefe que no nos gustan. Pero tenemos que obedecer. Nos autoimponemos una disciplina, porque es imprescindible para alcanzar un objetivo (que nos paguen un sueldo). Y si nos descuidamos, nos dan un toque o nos podemos quedar sin empleo.
  • Esta disciplina también es necesaria en la vida espiritual, pues de forma natural tendemos a la LEY DEL MINIMO ESFUERZO, a gastar la mínima energía y a hacer sólo lo que nos reporta satisfacción o placer. El hedonismo ha calado en la sociedad de hoy. Exalta al hombre a la altura de Dios. Es la doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer como objetivo o razón de ser de la vida, y la supresión del dolor (obligaciones, esfuerzo, o sacrificio). Por tanto, solo hago lo que me apetece (esté moralmente bien o no).
  • Sin embargo, los cristianos hemos puesto a Dios en el centro. P. ej: La iglesia, es una Teocracia (Dios gobierna), y no una Democracia (el pueblo gobierna).

Enfoca tu preparación y estudio de la Palabra en ayudar a los demás .Y deja que Dios se encargue de lo tuyo. Búscale primeramente a Él, llénate de Él y entonces, compártelo con los demás.

Dios nos llama a levantar la vista de nosotros mismo, mirarle a Él y mirar la necesidad de los que nos rodean:

  • Ayudando a los demás, nos ayudamos a nosotros mismos. Buena terapia.
  • Poniéndonos en movimiento conseguimos cosas. Lo más difícil es el primer paso. FE. De forma natural el h. tiende a la pasividad. Fortalecidos por el Señor, tenemos que salir de ahí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: